El exceso de sebo y las rojeces constantes pueden alterar la apariencia del rostro, haciendo que luzca cansado o irritado. Para equilibrar la producción de grasa sin resecar ni alterar la barrera natural de la piel, un tonificador casero de té verde es la alternativa perfecta, económica y llena de antioxidantes.
Beneficios para la piel
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Té verde: Rico en epigalocatequina galato (EGCG), combate el acné, reduce la inflamación y regula la producción de grasa.
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Vinagre de manzana (opcional): Ayuda a reequilibrar el pH natural del rostro y minimiza la apariencia de los poros.
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Agua de rosas (opcional): Aporta un extra de hidratación y calma inmediatamente las rojeces.
Ingredientes
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1 bolsa de té verde orgánico (o 1 cucharada de hojas sueltas)
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1/2 taza de agua mineral (125 ml)
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1 cucharadita de vinagre de manzana orgánico (opcional, si buscas mayor control de grasa)
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3 a 4 gotas de aceite esencial de árbol de té (opcional, para pieles con tendencia al acné)
Preparación y uso
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Infusiona: Hierve el agua y vierte sobre el té verde. Deja reposar durante 10 a 15 minutos para obtener una concentración alta de antioxidantes.
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Enfría: Retira la bolsa o cuela las hojas y deja que el líquido se enfríe por completo a temperatura ambiente.
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Mezcla: Agrega el vinagre de manzana o el aceite de árbol de té si decidiste usarlos.
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Envasa: Vierte el tónico en un frasco con atomizador limpio o un envase de cristal.
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Aplica: Después de lavar tu rostro, pulveriza directamente o aplícalo con un disco de algodón mediante suaves toques antes de tu crema hidratante.